1. Construye un refugio

Los perros pueden aprender a encontrar un lugar propio en el que sentirse seguros, siempre y cuando éste les produzca recuerdos positivos. Así que, una buena idea es preparar una especie de guarida para el perro, en la que puedas aislar el ruido exterior lo máximo posible, con mantas u objetos similares. Haz esto unas fechas antes de algún evento en los que sea más habitual la presencia de petardos y fuegos artificiales, como las fiestas de Año Nuevo, o las típicas fiestas del barrio. Y ahora viene lo divertido: lleva allí a tu perro lo más que puedas y haz que se lo pase bien. Dale algún premio, ponle música que le guste y, sobre todo, dale muchos mimos. Después de unas visitas, puedes ponerle algún sonido de fuegos artificiales grabado (los puedes encontrar en internet), para que se vaya acostumbrando. De este modo, si alguna vez escucha ruidos de fuegos artificiales y petardos, sabrá que en su refugio puede estar seguros, y no sufrirá tanto en esas noches festivas.

2. La alimentación es importante

The dog Brodie & salmon kibble bag

Las comidas procesadas y nutricionalmente pobres producen en los perros el mismo efecto que en nosotros: ansiedad, irritabilidad y bajones anímicos. Si no sabes cómo es la comida que le estás dando a tu perro, échale un vistazo a la información que viene en la bolsa. Ingredientes como carne seca, deshidratada o derivados animales suelen significar poco interés nutricional, así como pollo desecado, ingredientes cárnicos y demás conceptos poco concretos. En cambio, las fuentes claras de carne de calidad y otros alimentos naturales como los arándanos, el pavo, la col, o el pescado azul son beneficiosos para el estado anímico de las mascotas. Si a esto le añades algún juguete para morder durante esa noche festiva, estamos seguros de que les ayudará a reducir la ansiedad por los ruidos de los fuegos artificiales.

3. Construye asociaciones positivas

Corgi with Edgard& Cooper jerky

Otra manera de ayudar a tu perro es haciendo que perciba estos sonidos fuertes de un modo más positivo. Las técnicas clásicas, como darles premios o golosinas, suelen funcionar, pero también hay otros modos que funcionan. Desde los mimos y caricias a juegos de buscar cosas, perseguir, olfatear… Hazlo de un modo similar a lo del refugio, ayudándote de una playlist de ruidos de petardos y fuegos artificiales y haciendo algo que tu perro disfrute. De esta manera, tu amigo peludo comenzará a asociar esos sonidos con algo más agradable.

4. Cansa un poco a tu mascota

Al igual que pasa con los niños pequeños, un truco para que tu colega de cuatro patas esté un poco más relajado en las últimas horas de la jornada es aumentar su dosis de ejercicio y actividad exterior. Haz cosas que le gusten mucho y le distraigan y, al llegar a casa, recompénsale con una buena comida, como nuestras croquetas de pollo). Así, cuando llegue el momento de los ruidos y las celebraciones, estará más cansado, más satisfecho y, en general, más tranquilo.

5. Arrópalo para que se sienta protegido

Si estás pensando en salir en el momento en el que puede que haya fuegos artificiales y demás ruidos, lo mejor es que lleves premios y chuches que le gusten. Pero también puedes ponerles una camiseta antiansiedad (thundershirts), que es una especie de abriguito que ayuda a que se calmen, ya que se ajustan a su cuerpo de un modo similar a un cariñoso abrazo de sus personas más queridas.

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6. Quédate con él

Human kissing her dog

Como a nosotros, a los perros también les reconforta la compañía de sus seres queridos. Hay estudios que han demostrado que a los perros les afecta el comportamiento de las personas que les rodean, por lo que tu actitud puede influir directamente en sus reacciones. Si tu presencia les muestra calma, ellos también reaccionarán así. Háblales de manera suave y hazles compañía durante los fuegos y los