Aquí, hablamos con ella sobre el comienzo de su clínica canina y su historia.

Marina, ¿cómo empezó todo?

Vine a Sri Lanka de turismo con mi hijo. Cuando vi cómo era la situación de los perros callejeros, decidí no volver si no podía ayudarlos. Así que alquilé un apartamento a 500 metros de aquí y empecé a acoger a los perros más necesitados, normalmente los mayores. Cuando acogí a unos 10 o 15 perros, mi casero me echó. Fue entonces cuando decidí comprar esta propiedad y, paso a paso, construí la Dog Care Clinic.

¿A cuántos perros cuidas ahora?

En la clínica, tenemos alrededor de 250 perros. Además, de modo externo, cuidamos y alimentamos a otros 1000 perros cada día y los esterilizamos. Enviamos equipos a la selva para atrapar a los perros no esterilizados. En total, hemos esterilizado a unos 65.000 perros en los últimos 10 años.

¿Por qué realizas tantas esterilizaciones?

He visto cómo viven los perros. La población era enorme y muchos estaban en muy mal estado. Por eso quiero ayudarlos, y la mejor manera de hacerlo era ayudando a reducir la población. Éste es el motivo de que realicemos esterilizaciones siete días a la semana, todo el año. Todos nuestros tratamientos son gratuitos.

Fui a una de vuestras rutas de alimentación, y fue increíble ver lo implicado que están tus trabajadores. ¡Tienen un nombre para cada perro callejero!

¡Cualquiera que quiera trabajar en la clínica tiene que amar a los perros! Y amarlos significa cuidarlos.

¿Cómo puedes identificar si tus trabajadores se preocupan de verdad por los perros?

Es fácil de ver. Observo cómo tratan a los animales, cómo se implican con ellos. Si no pueden manejar a los perros, no pueden quedarse conmigo. Porque tengo que confiar en ellos cuando estoy en Alemania.

¿Tienes negocios en Alemania?

Sí, tengo que gestionar mi empresa para conseguir suficiente dinero para el proyecto. Sólo estoy aquí cuando más me necesitan.

¿Así que mucho de lo que se invierte en la clínica viene de tu negocio?

Por el momento, es alrededor del 70% de nuestra financiación. Luego obtenemos el 30% que obtenemos de las donaciones.

¿Cómo consigues donantes?

Hmm. No es fácil, porque no tenemos dinero para anunciarnos. El dinero que obtengo lo gasto directamente en los animales. Nos anunciamos en Facebook porque es gratis.

Hemos oído que has recaudado dinero para un Tuk Tuk para la ruta de alimentación diaria. Es increíble.

Cuando nuestro viejo Tuk Tuk se rompió, necesitábamos uno nuevo para mantener nuestras rutas de alimentación diaria. Esos perros tienen que comer todos los días. También es una herramienta muy importante para nosotros aquí en la clínica, porque nuestros asistentes veterinarios pueden vigilar a los perros que necesitan tratamiento.

¿Qué piensa la comunidad local sobre tu trabajo aquí en la Clínica?

Es diferente. Algunos aprecian el servicio, otros me dicen que por qué no ayudo a las personas. No entienden que, de este modo, también estoy ayudando a la gente. En este momento, hay 45 asistentes trabajando para mí aquí y compramos todo lo que necesitamos en las tiendas locales. Es difícil explicarles eso. Incluso el gobierno a veces trata de presionarme. No siempre es fácil gestionar la clínica y resistir.

¿Ha cambiado desde que empezaste?

Un poco...
 
 Me han arrestado cinco o seis veces desde que empecé el Dog Care Clinic. Creo que es porque no soy médico. La gente ha dicho que las enfermedades se han extendido más desde que estoy aquí, y que la población de mosquitos ha aumentado... No es verdad y trato de no preocuparme mucho. Pero no es fácil.

¿Quién es este grandullón?

Marina and her first adopted dog Marlon

Este tipo es Marlon, una mezcla de Ridgeback y Gran Danés. Sufrió mucho maltrato por parte de sus dueños.

¿Por qué decidiste quedarte con él?

Estaba más muerto que vivo cuando llegó a la clínica. Por eso decidí quedarme con él. Todo su cuerpo estaba lleno de quemaduras de cigarrillos. Tenía 18 meses de edad, su peso era de 16 kg y ahora pesa 50. De vez en cuando, compro perros para evitar que sigan abusando de ellos.

¿Cómo ayuda E&C al proyecto?

Edgard & Cooper me ha ayudado muchísimo. Al principio no podía creer que esto fuera cierto. Con el dinero que nos habéis donado, hemos separado la cocina y la sala médica. También cambiamos la cocina de la nueva clínica a este lado y renovamos toda la casa. Ahora el equipo puede preparar más comida y cuidar de más perros. Esto fue una gran ayuda para nosotros. Es el mayor patrocinador que hemos tenido.

Nos ha parecido muy interesante cómo separas a los perros en la clínica.

Cuando empecé el proyecto, me prometí a mí misma no tener nunca los perros en jaulas. Quiero tenerlos en pequeñas parcelas y esto es lo que hago. Tengo alrededor de 10 o 12 parcelitas. De vez en cuando, revisamos cómo se comporta cada uno y los cambiamos. Comprobamos la dinámica del grupo continuamente, porque a menudo cambia.

Ayer, salimos a ver a las familias de acogida. ¿Cómo se te ocurrió esa iniciativa?

No es posible mantener a todos los perros aquí. Pero sólo cedemos perros a familias de confianza. Después de cuatro semanas, visitamos a las familias de acogida por primera vez. Y, de nuevo, cuando el perro tiene siete meses de edad. Entonces, lo recogemos para castrarlo. En ese momento decidimos si el perro puede quedarse con la familia o no. Si el perro está demasiado delgado, tímido o temeroso, lo recuperamos.

¿Así que programáis visitas regularmente? ¿Las familia saben de antemano cuándo vais a ir?

No saben cuándo vamos a visitarlos. Nunca lo saben. Si lo supieran, pondrían agua, soltarían a los perros... sabemos cómo son algunas personas.

¿Qué te impulsa a hacer este trabajo todos los días?

Éste es el trabajo de mi vida. He gastado todo el dinero que he ganado en este proyecto. Y es que los perros me vuelven loca.